Desde hace unos años las editoriales han decidido participar o colaborar con las creadoras para difundir lanzamientos o campañas de libros. Las estrategias tradicionales ya no son suficientes. Necesitan de personas con una comunidad, que entiendan las tendencias, que creen clubs de lectura o que ayuden a generar interacción, y ahí es donde entran las bookfluencers. Sus videos no solo se traducen en interacción, también generan conversaciones o incitan a comprar.
Conexión y confianza lectora
Las editoriales no solo desean más publicidad, buscan una conexión emocional con la audiencia y que cuenten con credibilidad. Las lectoras que siguen a cada creadora confían en sus recomendaciones, criterio y gustos, factores importantes que no pueden encontrar en un anuncio pagado. Hoy en día una reseña honesta, sin importar que sea mala, puede vender y atraer más la atención que una buena. No hay publicidad mala, solo publicidad.
Libros pensados para redes
El mercado editorial se ha adaptado a las redes y algoritmos, ahora se enfocan en lanzamientos visualmente atractivos, porque siendo muy honestos: ¿quién no ha comprado un libro por su portada? Además, es común encontrar frases relacionadas con el cliché o trope, para captar la atención del consumidor.
El contenido literario se ha vuelto parte de un marketing cultural, y las empresas lo saben. Por ello deciden aprovechar el impacto de las creadoras para posicionar en redes alguna novedad, evento, o producto.






No hay comentarios.:
Publicar un comentario